Cómo cuidar tu auto en temporada de lluvias

La temporada de lluvias en México va de mayo a octubre, y parece que este año se adelantó. Vienen seis meses en los que los siniestros vehiculares aumentan hasta un 35%. El problema casi nunca es la lluvia: es llegar a ella con el auto en mal estado.

Un vehículo bien revisado pasa estas complicados meses sin mayores problemas. Uno descuidado puede convertirse en una reparación costosa en cuestión de una fuerte lluvia.

Las llantas primero

Cuando la calle está mojada, las ranuras, o dibujo del neumático son las que evitan que el auto se deslice sobre el agua. Si ya están desgastadas, el control desaparece sin que lo notes, especialmente a más de 60 km/h. A eso se le llama aquaplaning, y cuando ocurre el volante deja de responder, pierdes el control del auto.

Mete una moneda de un peso entre las ranuras. Si la orilla dorada queda expuesta, ya es tiempo de cambiarlas. También revisa que el desgaste se vea parejo en toda la llanta: si está más gastada de un lado, hay un problema de alineación que conviene atender antes de que lleguen las lluvias fuertes.

Limpiaparabrisas que no limpian, no sirven

Un limpiaparabrisas en mal estado no solo deja rayas: distorsiona la visión justo cuando más la necesitas. Si al usarlos escuchas un "chirrido" o el parabrisas queda opaco después de cada pasada, cámbialos antes de que lleguen las lluvias fuertes. Cuestan entre $150 y $500 pesos. Una colisión por visibilidad reducida, bastante más.

Los frenos y el agua

Cruzar charcos enfría los discos de freno abruptamente. Ese ciclo de calor y frío repetido los deforma con el tiempo (pandea como lo conocemos algunos), y cuando eso pasa el auto vibra al frenar y la distancia para detenerse aumenta. En lluvia, esa distancia adicional puede ser la diferencia entre un susto y un golpe.

Si ya sientes vibración en el pedal o en el volante al frenar, no lo dejes para después. Una revisión del sistema de frenos es de las más baratas y de las más ignoradas.

Las luces no son para que tú veas: son para que te vean

Revisa que funcionen todas antes de que arranque la temporada. En lluvia intensa, una lámpara fundida que en climas secos parece menor, en una tormenta nocturna puede provocar un golpe por alcance. Ya que la visibilidad disminuye para los vehículos detrás de ti.

Un error común es encender las luces de niebla cuando llueve pero no hay niebla. NO LO HAGAS, solo deslumbran a los conductores de frente y generan más riesgo del que podrían resolver.

El charco que puede dejarte sin auto

Este es el daño más caro y el más fácil de evitar. Con solo 20 centímetros de agua, un vehículo podría comenzar a tener problemas serios. Si el nivel sube más, el agua puede llegar al motor, la transmisión y los módulos electrónicos. Las reparaciones van de $10,000 hasta más de $100,000 pesos, y en los casos más graves el vehículo es pérdida total.

La regla es simple: si no sabes qué tan profundo está, no cruces. Y si ya quedaste atrapado y el agua comienza a subir al piso: apaga el motor de inmediato y no lo vuelvas a encender.

Revisa tu seguro antes de necesitarlo

No todos los seguros cubren daños por inundación. La cobertura básica de Responsabilidad Civil no incluye daños al propio vehículo por agua. Para eso necesitas una póliza Amplia o Amplia Plus.

Busca tu póliza y revísalo hoy. Es mejor saberlo ahora que descubrirlo cuando ya pasó algo.

Una revisión preventiva en un taller de confianza cuesta entre $300 y $800 pesos. La diferencia entre un auto que pasa bien la temporada y uno que termina en el taller con una reparación mayor casi siempre está en esa revisión que se pospuso. Mayo es el mes con más siniestros por lluvia en México.

Si compraste tu auto recientemente y quieres saber en qué condiciones está, aquí tienes todo lo que debes revisar antes de confiar en cualquier vehículo.

Encuentra tu próximo auto en Seminuevos.com →